25 junio 2009

Mi Ferrari 360 GTC no bascula, doctor

Hace mucho tiempo que me había quedado prendado de este bonito Ferrari de Ninco, no con esta decoración, si no de la amarilla de calle. Pero como ya no la encuentro y esta otra estaba de oferta... ya la pintaré de amarillo.


Ya había leído sobre la falta de basculación en este modelo. Y efectivamente yo también pude comprobarlo nada mas unir chasis y carrocería. Prácticamente no hacen falta los tornillos para mantenerlas unidas.

Esto no es ningún problema, al contrario. Tenemos un reto que superar y un buen entretenimiento.

El primer paso es estudiar el problema, que en este caso es casi todo el perímetro. La carrocería abraza con efusión el chasis allá donde entran en contacto. Así, la solución implica que la carrocería se separe por completo del chasis para quedar unida solamente por los tornillos.


Lo primero que hacemos es recortar piezas de cartoncillos o cartulinas que iremos colocando entre el chasis y la carrocería.

Primero los colocamos delante. Colocamos el tornillo delantero, no sin algo de esfuerzo y luego los colocamos atrás con otro poco de esfuerzo colocando finalmente el tornillo trasero.




Para los laterales van estupendamente los imanes de SCX.


Todo esto no sirve de nada si no logramos que el plástico adopte esta forma. De hecho si lo desmontamos y montamos de nuevo sin las prótesis, veremos que no hemos conseguido nada. Así que tenemos que aplicar calor a la carrocería para ablandarla y fijarla esa posición.

Tenemos dos opciones. El agua caliente y el aire caliente.


El agua caliente es muy cómoda, pero también muy lenta. Buscaremos un recipiente apropiado y llenamos de agua caliente hasta donde necesitemos. No es necesario sumergir por completo la carrocería, pero tampoco tan poco que apenas se calienten las zonas que han de ceder. Lo ideal en este caso es que el agua llegue a la zona inferior de las ventanillas.
En mi casa el agua caliente sale a 70ºC, ideal para nuestros propósitos aunque se ralentice el proceso. Aquí no hay ciencia exacta, así que mantenemos el coche en el agua hasta que se enfríe, volvemos a llenar con agua caliente y así unas cuantas veces. Si vemos que al montar la carrocería todo sigue igual, debemos repetir el proceso.
¿Podemos usar agua mas caliente? Si, pero mucho ojo, o dejaremos la carrocería como un buñuelo.


El aire caliente es mucho mas rápido, sí. Pero mas peligroso.
El problema del secador es que es muy difícil controlar la temperatura y es muy fácil que se caliente y deforme en exceso consiguiendo el temido efecto buñuelo en un abrir y cerrar de ojos.
El truco está en no poner al máximo la temperatura del secador y no dejar de mover nunca el secador. Es decir, no debemos orientarlo de forma fija sobre la misma zona. Siempre lo moveremos en forma de vaivén. Primero por delante, luego por un lado, por otro, por detrás... etc.
Al igual que con el agua no hay tiempos exactos, sabremos que todo está listo cuando lo montemos y veamos que la carrocería bascula.

Algunas consideraciones:

Hay que tener en cuenta que el plástico siempre tiende a recuperar su forma original, aún después de este proceso. Así que siempre tendremos que exagerar la separación de la carrocería al chasis. Por ejemplo, si separamos 4 mm y aplicamos calor, al retirar los separadores la separación será de 1 mm o menos.
Así que paciencia, y si no estamos contentos con el resultado a darle mas calor.

La separación de los laterales ha de ser bastante mas radical. Es muy posible que tengamos que colocar algo que abra mas de 1 cm por cada lado la carrocería. Me funcionó perfectamente retirar el chasis y colocar una tapa de un bote de paté en su interior. Se abre mucho mas de lo necesario, pero luego queda casi al ras del chasis tocándolo apenas.

Por cierto, no es necesario montar los ejes en el chasis...