28 agosto 2008

Peugeot 207 de Avant Slot, eres grande pequeño

Avant Slot es una marca de slot empeñada en hacer las cosas bien, y no solo eso. Novedad tras novedad se nota que además buscan ser los mejores. Tras ver la pequeña maravilla que han logrado con el Peugeot 207, solo cabe pensar que lo han conseguido.


El Peugeot 207 actualmente es uno de los coches oficiales que participa en el IRC. Campeonato con menos pompa y presupuesto que el WRC, pero no por ello menos interesante.



A primera vista el coche parece lo que es, una logradísima reproducción a escala. Ni mas ancho, ni mas grande. Nada se sale de ojo, salvo su belleza.



El detalle del modelo es excelente. Los volúmenes y curvas están perfectamente solucionados por el modelista. Aportando todo el detalle necesario allá donde es necesario. Con lo cual podemos pasarnos un buen rato admirándolo.



La pintura y la tampografía no requieren ninguna virguería técnica.
El blanco es sólido y perfectamente opaco, nada de plástico barnizado, como ofrecen otras marcas.
La tampografía es impecable. Tanto los elementos de gran tamaño como los pequeños detalles están tratados con el mismo mimo. Nada se transparenta y todo se adapta perfectamente a los complicados volúmenes del coche.



La rejilla del frontal que protege la gran boca negra, los retrovisores, el alerón y otro montón de mínimos detalles constituyen ese toque de realismo que hacen de este modelo algo muy especial. Algunos de estos detalles parecen extremadamente delicados. Pero Avant slot está en todo y junto al coche vienen 2 retrovisores de repuesto realizados en goma.



El interior es una auténtica gozada.



Sencillo, pero plagado de talles que acaparan la atención de cualquier curioso que se asome por la ventanilla.



¿Y en el apartado mecánico que nos encontramos? Pues encontramos un prodigio de diseño que ojalá funcione a la perfección.



De serie viene configurado en angle winder con tracción a las 4 ruedas gracias a una transmisión por poleas. Aunque admite otra posición mas del motor y varios tipos de transmisión, y todo ello sin necesidad de adquirir o añadir nuevas piezas al chasis, exceptuando corona y piñón.



El chasis admite cantidad de reglajes para dejarlo completamente al gusto del consumidor.



En fin, solo nos queda colocarlo en la pista. El disfrute está completamente garantizado.

Y para terminar esta pequeña premiere un sugerente fondo de escritorio. ;)