09 mayo 2009

Aston Martin DBR9, vestido de Gulf

Hoy tengo el gran placer de presentar un bonito Aston Martin vestido con una de las decoraciones mas legendarias y bonitas que podemos encontrar en el mundo del motor.


Allá por el 1968 un Ford gt 40 MKI ganó las 24h de Le Mans con ese mismo traje. Era la primera vez que un coche Gulf conseguía tal victoria.
Cuarenta años después Gulf y Aston Martin se aliaron para conmemorar aquella primera vez y el resultado es este precioso Aston Martin que corrió de celeste y naranja las 24h de Le Mans en 2008.


El coche que espectacularmente reproduce Superslot es el coche número uno de la escudería Aston Martin Racing.
Junto a el participó además un segundo coche con el dorsal 009 y un parasol amarillo pilotado, entre otros, por el español Antonio García. Pero de momento no tenemos noticia alguna de posibles reproducciones por parte de esta marca. Quizás si lo veamos reproducido por Tecnitoys este mismo año, pero tal y como están las cosas no pondría la mano en el fuego.


Como vemos en las fotos el resultado es impecable. Superslot modificó el molde que ya tenía del DBR9 expresamente para reproducir este modelo. El acabado general del coche responde a los estándares a que nos tiene acostumbrados la marca sajona.


El molde resulta muy detallado, proporcionado y perfectamente escalado. La pintura remata perfectamente la obra con unos colores afines y brillantes. La tampografía por su parte posee un detalle y definición que rarísima vez vemos en otras marcas de slot.


Los colores de cada sponsor, marca, o detalle son brillantes, opacos y muy definidos. No importa el tamaño de los mismos.




Las ruedas con su llanta y gomas slick tampoco dejan de sorprendernos por su fantástico acabado.


El interior es mucho mas sencillo, claro, apenas se ve. Aún así contentará al ojo que asome por la ventanilla con una consola repleta de controles.




¡Por fin! Un coche que podemos disfrutar en pista sin desmontar ni una pieza (exceptuando el imán, claro está).
Un detalle que nos gusta enormemente, que todos los aficionados agradecemos sin excepción, es que apéndices tan delicados como antenas y retrovisores sean de goma.
Que todos los fabricantes de slot, sin excepción, tomen nota de una vez por todas ¡No mas retrovisores, ni alerones rotos y perdidos!




El chasis es completamente plano, exceptuando los difusores de la parte trasera. Se sujeta a la carrocería con cuatro tornillos. Aunque en el medio dispone de otros dos que sujetan el cockpit, que a su vez va encajado a presión en la carrocería. Así que a efectos prácticos es como si llevase 6 tornillos. Perfectamente podemos prescindir de los 2 centrales y aflojar los 4 restantes para conseguir un perfecta basculación.


En su interior vemos pocos cables, los justos para las luces, la alimentación del motor y una posible inserción rápida del chip digitalizador. Apreciamos dos posibles alojamientos para el potente imán, que por cierto, he extraído nada mas abrir el coche.


En la parte delantera apreciamos que el morro va atornillado al chasis, independiente del resto de la carrocería. La guía es la estándar de la marca. En la caja vienen otras 2 con sus trencillas de repuesto.


El motor es el popular mabuchi de 18.000 rpm. Mediante un piñón de 11z transmite revoluciones al eje motriz mediante una corona de 36z.


Aunque sabemos que los coches de Superslot no se caracterizan por un comportamiento precisamente competitivo, siempre nos gusta tomar nota de sus cotas y barajar la posibilidad de mejorarlo de cara a la pista. Una cosa es que nunca llegue a ser el campeon de los GTs y otra muy diferente que no pueda medirse en una pista con otro "hermano" en igualdad de condiciones.


En cuanto a las cotas, medidas en nuestro taller particular, obtenemos los siguientes datos:
La anchura del eje trasero es 62,3 mm, el delantero mide 61,4 mm.
La anchura del vehículo es de 62,3 mm, su largo 149 mm y la altura es de 37,8 mm.
La batalla (medida desde el eje trasero hasta el pivote de la guía) es de 100 mm.

Y poco o nada mas podemos decir de esta maravilla. No conocemos aún su comportamiento en pista, pero como adelantamos nunca será un GT qu epueda plantarle cara a los cocos que se ven en cualquier campeonato o resistencia de slot.



Por suspuesto, no ibamos a despedirnos sin antes rematar el artículo con un bonito fondo de escritorio. ;)