06 abril 2008

Tornillos métricos, la receta del abuelo

¿Para que sirve un tornillo métrico?

Para facilitar la basculación de la carrocería.

Esto... ¿Y qué es eso de la basculación?

Básicamente es un efecto que se consigue al aflojar los tornillos que sujetan carrocería y chasis. Gracias a esto las vibraciones del chasis no son transmitidas a la carrocería dotando al coche de mayor estabilidad... en la mayoría de los casos.
Es casi la función de la suspensión en un coche de verdad.

¿Y qué pinta un tornillo métrico en todo esto?

Estos tornillos suelen ser lo suficientemente largos para poder dejarlos sin apretar sin que se caigan. Además la parte de la rosca mas cercana a la cabeza es lisa, con lo cual se evita que la rosca del tornillo se trabe en el chasis dificultando la basculación.




Aclaradas estas incógnitas vamos con el tutorial.

A todos nos gustaría tener siempre nuestros coches preparados y afinados para correr. Claro que el desembolso en material puede ser espectacular.

Hoy os planteo un tutorial que os permitirá ahorrar algunos euros en el presupuesto de tornillos métricos. Vamos a hacerlos a partir de los que traen los coches de serie.

El material que necesitamos es el siguiente; Un minitaladro, una lima muy pequeña y tornillos.


Lo primero que debemos hacer es elegir los tornillos adecuados. No todos nos sirven. Si son demasiado cortos no podremos dejarlos sueltos porque se caerán del chasis. Y si son demasiado duros no conseguiremos hacerles mella con la lima.
Por lo general los tornillos de Ninco, SCX, Slot.it y alguna otra marca, no oponen ninguna resistencia a la lima.



Una vez seleccionado el tornillo tenemos que sujetarlo en el minitaladro como si fuese una broca u otro accesorio.



Para ello debemos elegir una boquilla de un diámetro adecuado, para que sujete con firmeza el tornillo. Además tendremos la precaución de que quede lo mas derecho posible. Si queda torcido no podremos alisar la rosca con la lima correctamente. Además de correr el riesgo de que salga disparado.
Debemos tener a la vista, al menos 3mm de rosca.

Nos ponemos las gafas de protección y manos a la obra.

Utilizaremos pocas revoluciones para que no se caliente el metal y aplicamos la lima sobre la rosca haciendo un poco de presión, pero no tanta que podamos descolocar el tornillo.
Además la moveremos delante y atrás como si estuviéramos limando cualquier objeto fijo. De ese modo no dañaremos demasiado la lima ya que la rosca del tornillo actúa a su vez como otra lima sobre la propia lima, y valga aquí la redundancia.



De vez en cuando comprobaremos el progreso parando el taladro.
Podemos finalizarlo cuando veamos el tornillo mas o menos liso. Tampoco es necesario hacer desaparecer todo rastro de la rosca, ya que es fácil que nos pasemos limando y dejemos un tornillo demasiado frágil.

Obtendremos algo parecido a esto a partir del tornillo original.



Y esto es todo. Como veis es tan sencillo como rápido y en la práctica funcionan exactamente igual que cualquier otro tornillo métrico del mercado.

Eso si, es bueno reservar los tornillos métricos comercializados por las marcas de slot para las competiciones. Ya que algunos reglamentos exigen que todo el material empleado en la preparación de un coche sea de alguna marca de slot.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy interesante ésta capítulo de "el tornero en casa" jejeje

Saludos.


Javi.